¿Somos nosotros que cambiamos el mundo o es el mundo que nos cambia?

Quisiera compartir con ustedes unos de los impactos más profundos en mi último viaje a Alemania. Fue la celebración de los 500 años del inicio de la Reforma de Lutero (1517). Fue el año en que Lutero había clavado1 sus 95 tesis en la puerta de la capilla universitaria de Wittenberg donde él daba clases. Su intención era invitar a un debate sobre la necesidad de algunas reformas a nivel eclesial2. Sin embargo, aquel problema no era más que la punta de un iceberg. El momento de cambio de época, que siempre lleva consigo una situación crítica, hizo dudar a los contemporáneos de la tradicional visión y concepción del mundo y de la iglesia. Aquel momento histórico exigía una reflexión a fondo, una vuelta a las fuentes para encontrar el norte de una nueva cosmo- y eclesio-visión. Era un momento de aprender a leer y discernir los signos de los tiempos para una reforma integral, momento parecido a nuestros tiempos. Nuevos inventos como la imprenta de Gutenberg, como el invento de la imprenta (1450) Gutenberg) que ayudó a difundir nuevas ideas, el uso de la pólvora que cambió totalmente la estrategia bélica, el “descubrimiento” de América que cambió la visión geopolítica; nuevas corrientes filosóficas como el Humanismo (cf. Erasmo de Rotterdam) que recuperó una nueva visión del ser humana3. Todo esohabía contribuido a generar cambios substanciales que desafiaron a elaborar nuevas visiones y paradigmas.

En la figura de Lutero encontramos una de las más destacadas síntesis de estas inquietudes. El resumió esos cuestionamientos en 95 tesis dentro de su espacio eclesial, y su publicación fue el detonante para un debate abierto y necesario; pues eran tiempos de inseguridad y miedo pero también de escucha y ruptura, de búsquedas, sueños e inventos.

Pasando por siete puertas

Este año, la pequeña ciudad Wittenberg es el escenario de la celebración del quinto centenario de aquella reforma. La puerta donde Lutero clavó públicamente sus tesis se ha convertido en símbolo de cuestionar nuestro mundo actual para reformar y cambiarlo, y en ese sentido estamos invitados de pasar por siete puertas que nos recibirán con cuestionamientos. “Puerta” es la bisagra de salir de un espacio para entrar en otro4.

[1] La Puerta de la Comunicación nos presenta un monumento de libro (27 m) dándonos la bienvenida; subiendo a su cúpula, nos ofrece la vista panorámica sobre el lugar histórico. El libro representa la Biblia -en griego biblia es plural de biblos = libro. Lutero la había traducido en lengua vernácula para entregarla al pueblo. Y para aprender el lenguaje popular, él –académico- se fue al mercado para escuchar el habla del pueblo5. El entonces invento de la imprenta se convirtió en un poderoso medio de comunicación que ayudó que la Biblia llegase a mucha gente. Con los cambios tecnológicos de los aparatos electrónicos y digitales, hoy se llegamos aún a más gente: ¿Pero con qué finalidad los usamos? ¿Para reflexionar y comprometernos más?

[2] La Puerta de la Espiritualidad está representada con el símbolo de escombros que florecen. Nos encontramos en una colina formada de los escombros de un antiguo bunker de la segunda Guerra Mundial, ahora cubierta de vida nueva: pastos, flores y árboles. El lugar quiere transmitir la experiencia de un Creador que crea y recrea desde el caos. Estamos invitados a descubrir la presencia del Espíritu recreador en la naturaleza a pesar que la depredamos. Ese encuentro comunitario con la creación nos invita a formar de nuevo parte de ella, para redescubrir en ella un espejo de su Creador. Los caminos encauzados de repente terminan y nos desafían hacernos caminos propios al andar, caminos que deben conducir a un cambio interior. ¿Nos sentimos interpelados asumir el desafío de transformar el lamento sobre las ruinas de nuestro mundo en utopía de otro mundo posible?

[3] La Puerta de la juventud nos lleva al símbolo de un espacio abierto. Aquí nos encontramos con la nueva generación que nos invita a compartir sus visiones y sueños de un mundo en el que ellos quieren vivir y donde “vale la pena vivir”. Estos jóvenes expresan que buscan el “Buen Vivir” para todos6. Su búsqueda es comunitaria e intergeneracional. ¿Tendrá futuro el sistema actual? y ¿será posible construir otro mundo dentro del mismo o hay que construir la ruptura?

[4] La Puerta de Justicia, Paz, Integridad de la Creación está simbolizada con botes frágiles. Situaciones de guerra, hambre y persecución política han provocado la existencia de más de 65 millones de refugiados. Este drama está simbolizado en frágiles botes de láminas de madera. Los barcos simbolizan el desarraigo y traslado a nuevas orillas. Nos confrontamos con inmensas injusticias y desigualdades que cuestionan seriamente la sobreabundancia material del Primer Mundo. ¿Cómo generar paz en medio de tanta desigualdad? ¿Cómo conseguir igualdad de derechos para todos, incluido la naturaleza? ¿Cómo frenar el crecimiento del capitalismo y la destrucción de la tierra?

[5] La Puerta de la Globalización está simbolizada por un pozo con cuatro arcos convergiendo hasta su encuentro sin mezclarse7. Hoy queremos vivir la unidad en la diversidad en vez de la homogeneidad. Muchas iglesias y algunas religiones, habiendo sido pioneras en globalización, sin embargo, no sabían respetar la particularidad cultural y religiosa de otros pueblos que misionaron. ¿Reconocemos el pluralismo existente como camino que nos puede conducir al agua del pozo común? ¿Creemos en la eficacia de articularnos en la diversidad para enriquecer y complementarnos?

[6] La Puerta del Diálogo interreligioso representa simbólicamente un bosque de 300 árboles plantadospor los representantes de las más distintas religionesdel mundo como signo de unidad de fe en el mismo Dios, pero expresado en la diversidad de religiones marcadas por sus culturas8. ¿Cómo convencer e instalar esa nueva forma de unidad en las iglesias, religiones y gobiernos?

[7] La Puerta de la Cultura nos lleva al jardín Edén con plantas de exótica belleza regadas por canales de agua que les vivifica regular-mente, presentando la necesidad de saber convivir con la propia cultura, que a través de constantes innovaciones nos transmite la visión de nuestra vida desde otra perspectiva. ¿Qué cultura necesitamos para que nos ayude a cambiar el mundo y humanizarlo?

Conclusión

Haciendo memoria de los tiempos de Lutero quien quiso cuestionar a su época con 95 tesis´ clavadas en una puerta, hemos pasado siete puertas. Los múltiples cuestionamientos articulados y compartidos nos ubicaron en una nueva cosmovisión, en el umbral de una nueva época y nos impulsaron a “construir rupturas” y soñar con reformas. Nos ha encaminado a asumir una búsqueda común y a detectar los retos de nuestros tiempos. La estatua de Catarina von Bora, esposa de Lutero9, representa con gran arte la salida del marco establecido por nuestra sociedad para encauzar nuevos horizontes. A la pregunta si somos nosotros que cambiamos el mundo o es el mundo que nos hace cambiar, después de esta recorrida podemos contestar: el cambio verdadero se da en el equilibrio entre la búsqueda de los signos de los tiempos y el obedecer con rupturas necesarias para construir en colectivo respuestas creativas a las interpelaciones recibidas por los cambios.

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1 Era el 31 de octubre 1517 en la puerta de la “Schlosskirche” de Wittenberg, víspera del día de Todos los Santos. Clavar temas para debatir (“Disputación”) en las puertas de la universidad fue una nueva costumbre universitaria que había surgido de la corriente humanística.

2 Un ejemplo es el negocio de las indulgencias para financiar la construcción de la basílica de San Pedro en Roma.

3 .La nueva corriente del “renacimiento” daba a la época que se iba el nombre de “edad media”, volviendo a las raíces de la filosofía, poesía y arquitectura griega.

4 El visitante puede participar durante una semana en uno de esos temas que están anunciados desde el principio del año en un programa para poder profundizarlo bien junto con otros, a través de ponencias, paneles, talleres, trabajos artesanales, exposiciones, audiovisuales y filmaciones, que se les ofrecen y que hablan de la reforma luterana Además hay un tren que durante 7 meses está pasando por 19 países de Europa a recuperar la memoria viva de aquella época para dejarse cuestionar y confrontar la situación de hoy desde aquel momento crucial que aconteció en cada parada concreta donde pasaba el tren.

5 Según su patrón San Agustín, la Biblia, el segundo libro de Dios, fue escrita para ayudarnos a descifrar el primer libro de Dios que es la realidad de este mundo.

6 Parece sorprendente que del Primer Mundo, que la juventud del Primer Mundo busca alternativas en el Tercer Mundo. Se trata de la experiencia con-vivencial milenaria de los pueblos indígenas de nuestro continente Abya Yala.

7 Se percibe la globalización en sentido positivo al constatar algunos pensamientos nuestros como “El Buen Vivir” y “Otro mundo es posible” fueron acogidos por los cuestionadores del Occidente.

8 Recientemente la humanidad ha reconocido que los árboles se comunican entre sí, cosa que comparten nuestros pueblos indígenas desde milenios al decir que “del árbol fluyen las palabras”.

9 Catarina von Bora fue entregada al convento con cinco años para quedarse allí de monja.

[Por: Margot Bremer rscj]
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